Acompañamiento individual online
Te has leído mil libros, has escuchado todos los podcasts sobre límites y te has prometido mil veces que la próxima vez dirías que no. Y llega el momento y vuelves a ceder, a pedir perdón sin tener claro si has hecho algo mal, a quedarte con el nudo y darle vueltas toda la noche a esa conversación…
No es falta de voluntad: en algún momento aprendiste a hacerlo así y hoy se activa antes de que te dé tiempo a pensar. Y lo que hoy se dispara solo, puedes empezar a cambiarlo con una conversación de verdad.
Videollamada gratuita de 20 minutos. Eliges hueco en el calendario y hablamos tú y yo, sin que tengas que escribir a nadie antes.
¿Prefieres preguntar primero? Escríbeme por WhatsApp.

Entender lo que aprendiste es el primer paso para hacerlo distinto
Tu infancia puede haber sido dura o puede que no; en cualquier caso, basta con haber aprendido a no molestar, a ser la responsable o a leer el ambiente antes de hablar. Y cuando ves de dónde viene, deja de parecer un defecto tuyo y empieza a ser algo que puedes cambiar.
Eso es lo que lograremos juntas: que digas que no sin sentirte mala persona, que elijas sin miedo a decepcionar y que dejes de ir siempre la última en tu lista de prioridades. Mirando de dónde viene, pero sin remover lo que tú no quieras y sin decirte cómo tienes que sentirte con los tuyos.
Sobre mí
te lo cuento yo en un minuto
Soy Alba, Educadora Social y Psicopedagoga. Llevo más de ocho años acompañando procesos de cambio en mujeres desde distintos espacios profesionales. Hace dos años cofundé Mar de Mariposas, asociación desde la que formamos a profesionales, damos talleres y acompañamos a mujeres que han vivido violencias sexuales.
Aquí, en las sesiones individuales, acompaño otro tipo de proceso: no saber decir que no, sentirte culpable por priorizarte o no atreverte a decir lo que piensas.
De todo mi bagaje a lo largo de los años me llevo lo que de verdad me importa cuando trabajo contigo: ir a tu ritmo, creerte sin ponerlo en duda, y no tocar nada que tú no quieras abordar.
Lo que hoy te pesa, un día fue tu manera de cuidarte.
Hoy puedes elegir otra.
Imagínate dentro de unos meses diciendo lo que piensas sin que te tiemble la voz, y sin pasarte la noche dándole vueltas.
Frases que escucho a menudo
No necesitas venir con un problema perfectamente definido. Basta con traer eso que últimamente te ronda la cabeza.
“Quiero decir que no y acabo diciendo que sí para no sentirme culpable.”
Poner límites“Sé reconocer lo bueno en todo el mundo menos en mí.”
Quererme bien“Sé lo que quiero, pero me da miedo decepcionar a los demás.”
Tomar decisiones“Ensayo mil veces cómo decirlo y luego no me sale.”
Comunicar mis necesidades“Haga lo que haga, nunca siento que sea suficiente.”
Dejar de exigirme tanto“Siempre acabo dando más de lo que recibo y luego me duele.”
Mis relaciones¿Te has reconocido en alguna? Entonces esto te va a servir.
Sí, quiero mi videollamada gratuitaSi no tienes claro dónde encaja lo que te pasa, hablémoslo: valoro tu caso y te digo si este acompañamiento es lo indicado o qué tipo de apoyo se ajusta mejor.
“Llevaba años pensando que era una exagerada. Ahora digo que no sin ensayarlo veinte veces en la cabeza y sin pasarme el día justificándome.”
Marta, 36“Me sabía toda la teoría de los límites y no me servía de nada. Lo que cambió fue entender por qué me costaba a mí. En dos meses lo noté en el trabajo y en casa.”
Lucía, 29“Vine pensando que lo mío no era para tanto. Salí de la primera sesión aliviada: por fin alguien no me decía que mi infancia fue normal y punto.”
Carmen, 34Acompañamiento individual · Online
Un proceso para ir a la raíz de eso que se te repite. Partimos de lo que te está pasando —una conversación que no tuviste, un sí que no querías dar— y miramos juntas qué se te activa, qué hay detrás y cómo responder de otra manera. Trabajamos sobre lo que te pasa en la vida real, sesión a sesión, hasta construir una forma distinta de relacionarte contigo y con los demás. No hay un programa cerrado: te acompaño el tiempo que necesites, y de cada sesión sales con algo concreto que probar antes de la siguiente.
Antes de reservar, quiero que tengas toda la información
El bono es el mismo acompañamiento: cuatro sesiones para seguir avanzando, sin caducidad. No hay permanencia ni tienes que comprar un bono: en la videollamada vemos qué necesitas y tú decides si alguna de estas opciones tiene sentido para ti.
La videollamada de valoración
Te cuento cómo va antes de que reserves, para que sepas exactamente a qué vienes.
Es acompañamiento socioeducativo, mi especialidad: trabajamos cómo aprendiste a relacionarte y cómo cambiarlo en tu día a día. No incluye diagnóstico ni tratamiento clínico, y si en algún momento valoro que eso es lo que necesitas, te lo diré y te derivaré.
Sí. La mayoría de las personas que acompaño dicen exactamente eso: familia normal, gente que las quería. Y aun así aprendieron a complacer, a no molestar o a valer por lo que hacían. Con que haya algo que quieras cambiar de cómo te relacionas, ya tenemos por dónde empezar.
No. Empezamos por lo que hoy te está costando y solo miramos atrás cuando ayuda a entender por qué reaccionas así. No hay que revivir nada ni contarlo todo el primer día: reconocemos el patrón para poder cambiarlo, y tú marcas el ritmo y hasta dónde entramos. Tampoco se trata de enfrentarte a nadie: lo que quieras llevar a esas relaciones lo decides tú.
Cuando te sabes la teoría y aun así no te sale, lo que falta no es información: hay un aprendizaje previo que se activa en ese momento concreto. Eso es lo que trabajamos aquí, sobre tu situación y no en general.
Sí. Todo lo que hablemos es confidencial: no se graba nada, no se comparte con nadie y tus datos solo se usan para gestionar las sesiones. Es parte de mi código deontológico como profesional.
El tiempo que tú necesites. Hay quien viene unas semanas y quien se queda varios meses, y las dos cosas están bien. Cada cierto tiempo paramos a mirar cómo vamos y decidimos juntas si seguimos, si te tomas un respiro o si ya estás donde querías llegar. Aquí no se trata de alargarlo, sino de que salgas cuando lo notes tú.

Empieza por veinte minutos conmigo: me cuentas qué te trae y vemos si este acompañamiento es lo que necesitas. Si no lo es, te lo diré.